Mantener el corticoide inhalado en el primer trimestre no aumentó las complicaciones en 6.105 embarazos de mujeres con asma en Corea del Sur
Una cohorte nacional surcoreana de 6.105 embarazos publicada en JAMA Network Open no detectó exceso de parto prematuro, bajo peso, diabetes gestacional ni malformaciones al continuar los corticoides inhalados en el primer trimestre.
El trabajo, publicado el 24 de agosto de 2026 en JAMA Network Open, analizó qué ocurre cuando una mujer con asma sigue usando su corticoide inhalado durante el primer trimestre frente a lo que ocurre cuando lo suspende. Se hizo en Corea del Sur con la base de datos vinculada madre-hijo del Servicio Nacional de Seguro de Salud, que cubre a prácticamente toda la población, en el período 2009-2023. De un universo de 3.909.084 embarazos, 6.105 correspondieron a mujeres que usaban corticoide inhalado antes de la gestación.
Sigue leyendo la nota completa
Las claves, las cifras y el análisis completo son para usuarios registrados en DocToc, la red del gremio médico. Es gratis.
Crear cuenta gratis Ya tengo cuenta- 6.105 embarazos de mujeres con asma en la base nacional surcoreana, período 2009-2023.
- El 65,5 % suspendió el corticoide inhalado en el primer trimestre; solo el 34,5 % lo mantuvo.
- Sin diferencias significativas en parto prematuro (RR 0,95), bajo peso (RR 1,11), diabetes gestacional (RR 1,05) ni malformaciones (RR 1,22).
El problema es viejo y muy común en consulta: el miedo difuso a los fármacos durante el embarazo lleva a muchas pacientes, y a no pocos profesionales, a interrumpir el tratamiento de base justo cuando el asma peor controlada se asocia a peores resultados obstétricos. En esta cohorte, de hecho, casi dos de cada tres mujeres abandonaron el corticoide inhalado al quedar embarazadas, lo que da idea de la magnitud del fenómeno.
De los 6.105 embarazos incluidos, 2.108 (34,5 %) continuaron con el corticoide inhalado y 3.997 (65,5 %) lo suspendieron. Comparando continuación frente a suspensión, no se observaron diferencias significativas en diabetes gestacional (riesgo relativo 1,05; IC 95 %: 0,90-1,22), parto prematuro (RR 0,95; IC 95 %: 0,82-1,11), bajo peso al nacer (RR 1,11; IC 95 %: 0,89-1,39) ni malformaciones congénitas (RR 1,22; IC 95 %: 0,94-1,56). Todos los intervalos de confianza incluyen el 1, es decir, ninguna diferencia estadísticamente detectable en desenlaces maternos ni neonatales.
El dato refuerza lo que ya recomiendan las guías —no suspender el tratamiento de control del asma por el embarazo— y da a la consulta un argumento cuantificado para esa conversación. Con matices: es un estudio observacional, los registros de dispensación no garantizan adherencia real, puede quedar confusión residual por gravedad del asma, ya que quienes continúan suelen tener enfermedad más activa, y la restricción a nacidos vivos introduce un posible sesgo de selección. No prueba causalidad, pero sí que la señal de daño que muchas pacientes temen no aparece.