El zinc diario reduce un 38 % las infecciones en niños ugandeses menores de 5 años con anemia falciforme, según el ensayo aleatorizado ZIPS-2 publicado en JAMA
Un ensayo aleatorizado en Uganda muestra que 20 mg diarios de zinc bajan un 38 % la tasa de infecciones en niños pequeños con anemia falciforme.
El ensayo ZIPS-2, publicado el 19 de agosto de 2026 en JAMA, probó si un suplemento diario de zinc previene las infecciones en niños de 1 a 4,99 años con anemia falciforme en Uganda. El diseño fue aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo.
Sigue leyendo la nota completa
Las claves, las cifras y el análisis completo son para usuarios registrados en DocToc, la red del gremio médico. Es gratis.
Crear cuenta gratis Ya tengo cuenta- Ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo en Uganda, con 100 niños menores de 5 años con anemia falciforme.
- 20 mg diarios de zinc durante 6 meses redujeron la tasa de infecciones un 38 % (razón de tasas ajustada 0,62; IC 95 % 0,45-0,86).
- Hallazgo prometedor pero de muestra pequeña y seguimiento corto: necesita confirmación multicéntrica.
La infección es la principal causa de muerte precoz en la anemia falciforme en África subsahariana, y estos niños suelen presentar déficit de zinc, un oligoelemento clave para la respuesta inmunitaria. Un ensayo anterior en niños mayores no había mostrado beneficio, de modo que quedaba abierta la pregunta de si el efecto aparecía en los más pequeños y con dosis más altas. La respuesta importa porque se trata de una intervención de bajo coste y fácil distribución en entornos con recursos limitados.
Se aleatorizaron 100 niños: 50 recibieron 20 mg diarios de zinc y 50 placebo, con seis meses de seguimiento. La tasa de infección por cualquier causa fue de 305,7 episodios por 100 personas-año en el grupo de zinc frente a 480,7 en el de placebo, con una razón de tasas ajustada de 0,62 (IC 95 % 0,45-0,86). En términos absolutos son 175 episodios menos por cada 100 personas-año, una magnitud relevante en una población con alta carga infecciosa.
Es una intervención barata y sencilla que podría sumarse a la profilaxis habitual con penicilina y a la vacunación en entornos de alta carga, pero conviene leerla con cautela: 100 niños, seis meses de seguimiento y una franja de edad estrecha. Los propios autores piden validación en ensayos multicéntricos más grandes antes de generalizar la recomendación, y no debe extrapolarse a otros grupos de edad ni a poblaciones sin déficit documentado de zinc.