Noticia
Gastroenterología

Un especialista advierte desde Panamá que el sobrepeso impulsa el reflujo gastroesofágico, que afecta a cerca del 20 % de la población de la región

PAM
@panamaamerica
Panamá América · Hace 2 h

El gastroenterólogo Genaro Vásquez Elizondo alerta en Panamá que una de cada cinco personas de la región padece reflujo gastroesofágico y que normalizar el síntoma retrasa el diagnóstico.

El gastroenterólogo Genaro Vásquez Elizondo advirtió, en declaraciones publicadas en Panamá, que cerca del 20 % de la población de la región padece enfermedad por reflujo gastroesofágico, es decir, una de cada cinco personas. El especialista identificó el sobrepeso y la obesidad como factores de riesgo principales, junto con una alimentación desequilibrada rica en grasas, café y alcohol, y el consumo de porciones excesivas. El mensaje central de su alerta es que normalizar la enfermedad, asumir el ardor como algo esperable después de comer, es un error frecuente que retrasa la consulta y el tratamiento.

🔒

Sigue leyendo la nota completa

Las claves, las cifras y el análisis completo son para usuarios registrados en DocToc, la red del gremio médico. Es gratis.

Crear cuenta gratis Ya tengo cuenta
Lo esencial
  • Cerca del 20 % de la población de la región, una de cada cinco personas, padece reflujo gastroesofágico.
  • El sobrepeso y la obesidad abdominal son factores de riesgo centrales por el aumento de la presión intraabdominal.
  • Normalizar el síntoma retrasa el diagnóstico; la disfagia y los síntomas de larga data obligan a estudio.
Datos clave
20 %de la población de la región con reflujo gastroesofágico
1 de cada 5personas afectadas
Cifras según Panamá América.
Resumen

El mecanismo que explica la asociación con el peso es directo: la acumulación de grasa abdominal aumenta la presión intraabdominal y favorece el paso retrógrado del contenido gástrico hacia el esófago. Esto convierte al reflujo en una comorbilidad esperable en el paciente con obesidad central, y no en un problema digestivo aislado. En términos clínicos, significa que la evaluación del peso y del perímetro abdominal debería formar parte del abordaje del paciente con síntomas de reflujo, y no tratarse solo con supresión ácida.

El cuadro clínico descrito incluye ardor en el estómago, sabor ácido o amargo en la boca, sensación de quemazón por el reflujo, dolor en la parte alta del abdomen o en el centro del pecho, y dificultad para tragar. La disfagia es el elemento que más debe llamar la atención del clínico, porque no forma parte del reflujo no complicado y obliga a descartar estenosis o lesión estructural. El especialista señaló además que la enfermedad afecta el descanso, la energía y el estado de ánimo, un impacto funcional que los pacientes suelen no relacionar con su problema digestivo. Entre las complicaciones graves mencionó el cáncer de esófago.

La conducta práctica que se desprende es doble. Por un lado, intervenir sobre los factores modificables: reducir el volumen de las comidas, variar los alimentos, limitar grasas, café y alcohol, y sostener un peso saludable, medidas que en muchos pacientes tienen más rendimiento que escalar la dosis de inhibidores de bomba de protones. Por otro, no aceptar la cronificación silenciosa del síntoma: el paciente que lleva años automedicándose con antiácidos merece una evaluación formal, sobre todo si presenta disfagia, pérdida de peso, anemia o síntomas de larga data. En ese perfil corresponde considerar estudio endoscópico para descartar esofagitis, esófago de Barrett y lesión neoplásica.

Ver la nota original en Panamá América — abre en otra pestaña
gastroenterologiamedicina-internanutricionmedicina-familiar#reflujogastroesofagico#obesidad#disfagia#esofagodebarrett#prevencion
Información de carácter general con fines educativos; no sustituye la consulta con un profesional de la salud ni crea relación médico-paciente. Ante una emergencia, acuda de inmediato a urgencias.
Sigue leyendo en Noticias Médicas

Comentarios