Un inhibidor de HIF-2alfa logra respuesta tumoral en el 35% de los pacientes con cáncer de riñón metastásico en un ensayo del Dana-Farber (EE.UU.)
- Casdatifan, inhibidor de HIF-2alfa, en 127 pacientes con carcinoma renal de células claras metastásico.
- El 35% de los tratados con 100 mg logró respuesta objetiva; toxicidad descrita como manejable.
- Ensayo de fase temprana sin datos de supervivencia: los autores piden estudios confirmatorios.
Investigadores del Instituto Oncológico Dana-Farber, en Boston (Estados Unidos), presentaron en la revista Nature los resultados del ensayo clínico ARC-20 con casdatifan, un inhibidor de nueva generación de la proteína HIF-2alfa, administrado en monoterapia a pacientes con carcinoma renal de células claras metastásico, el subtipo más frecuente de cáncer de riñón.
El carcinoma de células claras depende de forma característica de la vía HIF-2alfa: la pérdida de función del gen VHL deja esta proteína permanentemente activa y le permite encender los programas de proliferación y de formación de vasos que alimentan el tumor. Bloquearla es, por tanto, una diana biológicamente racional, y la clase ya cuenta con precedentes clínicos, aunque la respuesta de los pacientes sigue siendo desigual y la enfermedad acaba escapando al fármaco.
El estudio, en fase temprana de desarrollo clínico, incluyó a 127 participantes. En el grupo tratado con la dosis de 100 miligramos, el 35 por ciento de los pacientes alcanzó una respuesta objetiva, es decir, una reducción medible del tumor por imagen. Los autores describen un perfil de efectos secundarios manejable y coherente con lo esperado para los inhibidores de HIF-2alfa. Se trata de una tasa de respuesta, no de un dato de supervivencia: el ensayo no aporta cifras de supervivencia libre de progresión ni de supervivencia global.
Para la práctica clínica, el mensaje es de expectativa medida. Los propios investigadores subrayan que hacen falta nuevos ensayos, comparativos y de mayor tamaño, para confirmar la seguridad y la eficacia del fármaco antes de que pueda plantearse un cambio en el manejo del cáncer renal avanzado. De momento, el hallazgo refuerza la vía HIF-2alfa como diana terapéutica y justifica seguir investigándola.