El 7% de más de 1.800 universitarios encuestados en Misisipi (EE.UU.) muestra signos de adicción al juego, asociada a depresión, ansiedad y consumo de sustancias
- Encuesta transversal a más de 1.800 universitarios de Misisipi (EE.UU.).
- El 24% jugó en el último año y el 7% mostró signos de adicción al juego.
- Coexiste con depresión, ansiedad y consumo de sustancias; el diseño no demuestra causalidad.
Investigadores de la Universidad de Misisipi (Estados Unidos), desde el William Magee Center for AOD and Wellness Education, encuestaron a más de 1.800 estudiantes universitarios sobre conducta de juego y salud mental. Los resultados, publicados en International Journal of Mental Health and Addiction, describen el juego de apuestas como un problema que suele presentarse acompañado de otros trastornos.
El contexto explica el interés del trabajo: en Estados Unidos 38 estados han legalizado las apuestas deportivas y 30 de ellos permiten hacerlo por internet, lo que ha puesto una casa de apuestas en el teléfono de una población joven especialmente expuesta a la publicidad y al juego dentro de la aplicación. La universidad es, en ese escenario, un entorno de riesgo poco vigilado.
El diseño es una encuesta transversal, es decir, una fotografía en un único momento. El 24% de los estudiantes declaró haber jugado en el último año y el 7% presentaba signos compatibles con adicción al juego. Los autores describen que el juego estudiantil tiende a coincidir con depresión, ansiedad y consumo de sustancias. Por su diseño, el estudio no permite establecer causalidad ni determinar qué aparece antes, si el problema de juego o el malestar psíquico.
La implicación práctica para quien atiende a población joven es de cribado. La coexistencia con depresión, ansiedad y consumo hace razonable preguntar de forma explícita por la conducta de juego cuando un estudiante consulta por síntomas afectivos o por consumo, en lugar de esperar a que lo mencione. Los servicios de salud del campus son el punto natural para incorporar esa pregunta.