La OPS forma a codificadores de 18 países de las Américas para implantar la CIE-11 en estadísticas de mortalidad
La Organización Panamericana de la Salud cerró en Washington un programa regional de 30 horas que preparó a codificadores nacionales de 18 países para la transición a la Clasificación Internacional de Enfermedades, 11.ª revisión, en mortalidad.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) anunció el 17 de agosto de 2026, desde Washington D.C., la conclusión de un programa regional de capacitación destinado a acelerar la implementación de la Clasificación Internacional de Enfermedades en su 11.ª revisión (CIE-11) aplicada a las estadísticas de mortalidad. La iniciativa se desarrolló junto con el Centro Mexicano para la Clasificación de Enfermedades.
Sigue leyendo la nota completa
Las claves, las cifras y el análisis completo son para usuarios registrados en DocToc, la red del gremio médico. Es gratis.
Crear cuenta gratis Ya tengo cuenta- 18 países de las Américas participaron en el programa regional de la OPS sobre CIE-11 en mortalidad.
- 30 horas de formación entre abril y julio de 2026, con fase presencial en Ciudad de México y diez sesiones virtuales.
- El temario cubrió calidad del dato clínico, codificación automatizada con DORIS e IRIS y comparabilidad CIE-10/CIE-11.
El programa se extendió de abril a julio de 2026 y sumó 30 horas de formación especializada. Combinó una fase presencial celebrada del 20 al 24 de abril en Ciudad de México con diez encuentros virtuales semanales, un formato híbrido que en sus picos llegó a registrar más de 4.000 conexiones simultáneas. Participaron 18 países: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos, Honduras, Guatemala, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay.
El contenido técnico abordó la calidad de los datos clínicos que alimentan el certificado de defunción, el manejo de las herramientas de codificación automatizada DORIS e IRIS, y los estudios de comparabilidad entre CIE-10 y CIE-11, un punto crítico porque el cambio de clasificación puede generar saltos artificiales en las series históricas de causas de muerte si no se documenta la equivalencia. La actividad contó con el apoyo de Bloomberg Philanthropies a través de su programa Data for Health.
Para el clínico, el mensaje operativo es directo: la calidad de la estadística de mortalidad de un país depende de cómo se redacta el certificado de defunción en la cabecera del paciente. Una causa básica mal consignada o una secuencia mal encadenada se traduce después en indicadores que orientan mal la asignación de recursos. La transición a la CIE-11 refuerza la necesidad de formación específica en certificación médica de la defunción dentro de los servicios asistenciales.